El Metro de Medellín inició la importación de rieles desde Austria como parte de su plan de mantenimiento de la vía férrea para 2026. Las primeras 90 barras ya llegaron a los talleres del sistema tras su desembarco en el Puerto de Barranquilla, mientras que un segundo lote arribará en el primer trimestre del próximo año. La renovación busca garantizar la seguridad, confiabilidad y vida útil de las líneas A y B, así como de la vía de enlace y los patios de Bello. En esta nota se explica qué incluye el proceso, por qué es necesario y cómo se integra al mantenimiento anual del sistema.
La llegada del primer cargamento se produjo tras varios días de transporte marítimo desde Europa hasta la costa Caribe colombiana. En total, se recibieron 90 barras de riel, cada una con una longitud de 18 metros, mientras que otras 190 barras están programadas para llegar durante el primer trimestre de 2026.
El objetivo principal de esta importación es reemplazar tramos de la vía férrea que presentan desgaste, una consecuencia natural del tránsito continuo de los trenes. Estas acciones hacen parte del mantenimiento anual que realiza el Metro de Medellín sobre sus 89 kilómetros de vía permanente, con el fin de conservar los estándares de seguridad y operación del sistema.
Uno de los aspectos más destacados es que los rieles fueron fabricados en Austria con un acero especial endurecido, diseñado para soportar altas cargas y prolongar su vida útil. Cada riel tiene un peso aproximado de 972 kilogramos, lo que evidencia la magnitud logística y técnica del proceso de transporte e instalación.
Además, la soldadura utilizada para unir los rieles es la aluminotérmica, un procedimiento especializado que alcanza temperaturas cercanas a los 2.000 grados Celsius, garantizando una unión resistente y segura.
El plan contempla intervenciones en varios puntos clave del sistema:
- Reemplazo de rieles en las líneas A y B.
- Renovación de la vía de enlace que conecta ambas líneas.
- Intervenciones en los patios ubicados en Bello.
- Sustitución de rieles afectados por:
- Pérdida de perfil.
- Desgaste por fricción constante.
- Defectos superficiales detectados en inspecciones técnicas.
El cambio de rieles hace parte del mantenimiento predictivo, preventivo y correctivo que ejecuta el Metro de Medellín. Estas labores se apoyan en inspecciones visuales, radiográficas y pruebas de ultrasonido, realizadas de forma periódica cuando finaliza la operación comercial diaria.
Como resultado de estos controles, en 2024 se reemplazaron 2.824 metros de riel, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 3.799 metros renovados, evidenciando un incremento en las acciones de mantenimiento.



