Connect with us

26 Líneas

Evitar que Colombia se apague

Notas y Noticias

Publicado

1210 Vistas

Son muchas las preocupaciones que hoy tienen los colombianos frente al desgobierno que ha generado un debilitamiento profundo de lo que funcionaba en el país. La incapacidad del presidente Petro para construir sobre lo construido ha deteriorado sectores estratégicos. El sistema de salud colapsó; la llamada “paz total” debilitó la seguridad y el orden público; y el capricho ideológico de convertirse en un líder ambiental a nivel mundial ha puesto en riesgo el sector energético del país. Este último es, sin duda, uno de los temas que más inquieta a la ciudadanía.

El próximo presidente tendrá que tomar decisiones ágiles y audaces para evitar que el país se apague. Un apagón nacional sería una verdadera catástrofe para la economía, se paralizarían la industria y el comercio, se alteraría la vida cotidiana de millones de colombianos, y cada hora sin energía costaría cerca de 200 mil millones de pesos, según el Banco de la República.

Si Colombia se apaga por decisiones equivocadas del actual gobierno, cabe preguntarse, ¿cómo se recargarían los cerca de 80 millones de celulares que hay en el país? ¿Cómo operarían más de 450 mil tiendas, hospitales, escuelas, cámaras de seguridad, vehículos eléctricos y el Metro de Medellín, que moviliza a más de un millón de usuarios diarios en el Valle de Aburrá? La magnitud del impacto sería incalculable.

Una de las decisiones necesarias sería declarar una emergencia energética, con fundamento en el artículo 215 de la Constitución Política y respaldada por la jurisprudencia de la Corte Constitucional, que ha reiterado que los estados de emergencia permiten adoptar medidas excepcionales y temporales estrictamente necesarias para superar una grave perturbación del orden económico y social (por ejemplo, sentencias C-122 de 1997, C-216 de 2011, C-466 de 2017 y C-145 de 2020). Bajo este marco, el Gobierno podría declarar una emergencia económica con enfoque energético ante el riesgo cierto e inminente de desabastecimiento y pérdida de confiabilidad del sistema nacional.

En este contexto, y atendiendo el principio de proporcionalidad exigido por la Corte, se implementaría un sistema “fast track” para los procesos de licenciamiento ambiental y consulta previa, limitado a los primeros dos años de gobierno y exclusivamente para proyectos estratégicos de seguridad nacional en el sector minero-energético. Este esquema no eliminaría requisitos ambientales ni sociales; por el contrario, integraría trámites, reduciría duplicidades, establecería ventanillas únicas y armonizaría plazos perentorios, garantizando simultáneamente el respeto por los derechos fundamentales y la participación efectiva de las comunidades.

Asimismo, se propondría un régimen temporal de incentivos fiscales con cláusulas de estabilidad jurídica, sustentado en la doctrina de la Corte sobre la validez de los contratos de estabilidad en escenarios de interés público. El objetivo sería atraer un flujo masivo de inversión privada hacia proyectos estratégicos del sector minero-energético. Este régimen podría incluir aceleración de depreciaciones, deducciones especiales para inversiones en seguridad energética y beneficios para proyectos de suministro en firme y expansión minera responsable, siempre condicionados al cumplimiento de estándares ambientales y planes de relacionamiento social, con el fin de restablecer la seguridad energética nacional.

Solo con determinación, responsabilidad y voluntad política se podrá evitar que Colombia se apague.

Juan Espinal …. Febrero 2026

26 Líneas

Antioquia y Colombia, energía para el futuro

Publicado

451 Vistas

La próxima gran competencia global no será por el petróleo ni por puertos: será por energía limpia, firme y suficiente para sostener la economía digital. La Agencia Internacional de Energía, estima que los centros de datos consumirán cerca de 950 teravatios – hora en 20230, equivalente al consumo eléctrico de Japón. Goldman Sachs calcula que la infraestructura de inteligencia artificial movilizará 7, 6 billones de dólares entre 2026 y 2031. Solo en 2026, los grandes jugadores tecnológicos invertirán más de 700. 000 millones de dólares, y todos se hacen la misma pregunta: ¿dónde hay electricidad confiable? Allí donde haya energía, infraestructura, talento e institucionalidad se instalarán plataformas productivas del siglo XXI.

Colombia llega a esta conversación con dos realidades simultáneas. La primera es la coyuntura: un fenómeno de El Niño en curso, embalses por debajo del nivel óptimo, una demanda que creció 8,8% en un año y el riesgo real de racionamiento, herencia de una errada política energética que desincentivó la inversión en el sector. Atender esa emergencia es urgente e inaplazable, y exige una instancia que reúna al gobierno, empresas y operadores del sistema. La segunda realidad es la pregunta del fondo, la que define una década: ¿seremos espectadores de la transformación energética global o nos convertimos en plataforma para producirla?

El gobierno electo ha dicho que quiere pasar de administrar la escasez a desatar la abundancia. En materia energética, Antioquia tiene una propuesta concreta para que esa aspiración se vuelva realidad. Durante décadas construimos una de las capacidades eléctricas más importantes del país y de América Latina: embalses, centrales, ingeniería, empresas, conocimiento técnico y una cultura institucional para potenciarla. Una historia que hoy puede construir un nuevo futuro. La idea central es sencilla y poderosa: convertir embalses existentes en una gran batería de agua. El almacenamiento hidroeléctrico por bombeo conecta cuerpos de agua ubicados a diferentes alturas: cuando el país necesita energía, el agua baja y genera electricidad; cuando hay excedentes solares o menor demanda, el agua se bombea nuevamente hacia arriba. Es la tecnología de almacenamiento de gran escala más probada del mundo, pues representa cerca del 90% del almacenamiento eléctrico global, y exige lo que Antioquia tiene: agua, montaña, diferencias de altura, activos estratégicos y experiencia técnica acumulada. Pocos territorios del hemisferio pueden decir lo mismo. Es una ventaja física, productiva e institucional.

Pero la oportunidad no se agota en producir y almacenar energía. La verdadera transformación está en conectar esa capacidad con la nueva demanda global de centros de datos. La inteligencia artificial requiere electricidad permanente, limpia y firme, y las grandes tecnológicas buscan territorios donde instalar infraestructura digital sin comprometer sus metas ambientales ni poner en riesgo la estabilidad de los sistemas eléctricos. Google ya construye su primer centro de datos en Colombia, en el Valle del Cauca. Es una excelente noticia para el país y también una señal: la competencia entre los territorios ya comenzó. Urabá, Oriente, Norte y Nordeste tienen condiciones excepcionales, como las tienen Cundinamarca, Boyacá, Huila y el Valle. Esta es una oportunidad de país.

¿Qué se necesita? Reglas claras y estables, licenciamiento oportuno, una política que reconozca los centros de datos como infraestructura estratégica, estímulos a la inversión y una gobernanza que conecte Nación, territorios, empresas públicas y privadas, universidades y banca multilateral. El próximo Plan Nacional de Desarrollo es un instrumento natural para incorporar esta agenda, y los primeros cien días del nuevo gobierno, la ventana para enviar la señal a los mercados. Nuestra riqueza natural, sumada a nuestra capacidad institucional.

La inteligencia artificial vive en territorios concretos: consume energía real y la transforma en inversión, empleo y servicios exportables. Esta es una discusión de desarrollo productivo, transición energética y soberanía económica en la que Antioquia tiene todo para aportar. Hablemos de la energía como posibilidad y no desde la escasez. El futuro lo construimos todos.

Juliana Velásquez Rodríguez…presidenta ejecutiva Proantioquia.

Continuar Leyendo

26 Líneas

¡Que viva la música!

Foto referencia- tomada de Proantioquia

Publicado

979 Vistas

Un concierto de Ryan Castro deja en Medellín una derrama económica de casi 7 millones de dólares en un solo fin de semana. Cincuenta mil asistentes, 22 mil de ellos visitantes. Hoteles, restaurantes, transporte, entretenimiento. Este evento masivo es igual de importante que un concierto de Filarmed con 1800 asistentes, el próximo evento de Juanes para inaugurar Daviarena o una presentación de Palmeras de Urabá, que mantiene viva la memoria del bullerengue. La música es más que arte y más que negocio; es una cadena de valor que genera empleo, nueve territorios y construye identidad. Colombia lo sabía. Hasta ahora no tenía ley para decirlo en voz alta.

Eso acaba de cambiar.

La aprobación de la Ley de la Música en el Congreso de la República es un hito para el sector: por primera vez, el país cuenta con un marco integral para reconocer, financiar y fortalecer el ecosistema musical. Y con ella, Colombia da un paso que va más allá de la cultura: declara que la música es una actividad de desarrollo económico sostenible.

La nueva Ley crea el Fondo Cuenta Especial del Sector de la Música, inspirado en el modelo que transformó la industria del cine colombiano, para invertir en formación, creación, investigación y circulación. Establece incentivos para el transporte de instrumentos en aviones y visas especiales para la movilidad internacional de artistas. Exime del IVA los instrumentos y equipos de producción sonora. Regula la payola. Protege prácticas musicales comunitarias y tradicionales. Y crea mecanismos para mejorar la transparencia en la gestión de derechos de autor, una deuda histórica con quienes viven de su talento.

Esta ley, tramitada por el representante antioqueño Daniel Carvalho es, a su vez, el logro de muchos. Desde Proantioquia nos vinculamos a esta conversación, aportando una visión técnica y legal al proyecto junto a aliados como Lumen Legal, Hemisferio Derechorocks. EL APUER de Comfama, SAYCO, ACIMPRO, ACODEM, Promúsica Colombia, y todos los integrantes de la Mesa de la Industria Musical, quienes nos acompañaron con aportes y perspectivas. Trabajamos para que la ley incorpora criterios de sostenibilidad, ampliara la visión sobre actores que componen la industria más allá de los artistas masivos y protegiera asuntos clave como el recaudo y gestión de derechos. Fue un ejercicio plural y comprometido que logró destrabar conversaciones que durante más de diez años no habían llegado a ningún puerto.

Esta ley también es un habilitador para el Plan Maestro de Entretenimiento que lideramos junto al sector público y privado, con una apuesta concreta en infraestructura, datos, inversión y talento. Antioquia se posicionó como voz líder en esta conversación nacional, y eso no es un dato menor: es una señal de la región le apuesta de manera decidida a la música como motor de desarrollo económico y social.

Ahora viene lo más importante: la implementación. Que el Fondo se capitalice con recursos reales. Que los beneficios lleguen a los artistas de los territorios, no solo a los grandes distribuidores. Que 40% de artistas emergentes no sea convidado de piedra en festivales públicos. Que las músicas tradicionales, de las comunidades afro, indígenas, campesinas, tengan protección efectiva y no solo reconocimiento simbólico. En la música, en todas las músicas, nos encontramos todos. Con respeto por la diversidad y los gustos. Como debería ser por estos días en nuestro país. Que nuestros ritmos y artistas no sigan dando alegría e identidad. ¡que viva la música!

Julina Velásquez Rodríguez…..presidenta ejecutiva Proantioquia..junio 2026

Continuar Leyendo

26 Líneas

Carta Abierta

Publicado

2617 Vistas

Ya los escuchó, ya los vio, ya los leyó. Incluso en algún momento, lo mas seguro los tuvo cara a cara, estrechó su mano y probablemente lo saludaron y le prometieron que todo iba a cambiar.

Y se llegó el momento para qué usted, que hace parte del grupo de ciudadanos, qué escucha, lee y ve, y que no esconde la cabeza en la cubeta de «Todos son iguales» o «No voto por que esto seguirá igual», sabrá que mañana 31 de mayo será unos de esos que aún considera que con su voto ¡Todo es posible! Qué aspiramos, y esperamos, qué su voto no será el voto de los de siempre: el voto de la teja, el voto de sanduche con refresco, el transporte o en el peor de los casos el voto del bus que viene de otro pueblo, ciudad o vereda, o de un resucitado.

Usted, ya sabe, que para que esto cambie, su voto no es el que se va a la basura, que su voto es sagrado, que ni se compra, ni se vende, que es amor por la patria, amor por un poco de cambio, si un poco de cambio, porque hablemos claro nada es perfecto y menos la democracia. Pero usted que se va de voto mañana 31 de mayo, cuando con una X inicia el cambio podrá con tranquilidad decir: ¡Yo hice parte del cambio!

Qué ellos, los que recorrieron el país, que visitaron regiones que no conocen el poder del Estado, los que prometieron el cambio, solo esperan el poder de su X en un papel para continuar con el continuismo o buscar el anhelado cambio que todos quieren. Y que ese poder, que usted tiene logrará la recuperación de un país perdido en el mapa del caos, el miedo y la burla. Muévase a votar, para que la dignidad regrese, para que ese palabra perversa que nos acompaña, cada cuatro años «Para qué votar», se convierta en el verdadero cambio que logre romper el hechizo maldito, así sea un poquito. Pero que se avance y no se retroceda.

Finalmente recuerde que Colombia es la GRAN SELECCIÓN, que juega el partido más importante el 31 de mayo, y que usted es el arbitro de ese juego que, en su sabiduría decidirá quién será el director técnico por cuatro años de la GRAN SELECCIÓN.

«LOS ESTADOS SON ESCLAVOS POR LA NATURALEZA DE SU CONSTITUCION O POR EL ABUSO DE ELLA. LUEGO UN PUEBLO ES ESCLAVO CUANDO EL GOBIERNO, POR SU ESENCIA O POR SUS VICIOS, HUELLA Y USURPA LOS DERECHOS DEL CIUDADANO O SÚBDITO»… CARTA DE JAMAICA , SIMÓN BOLÍVAR

Continuar Leyendo

Populares