A pesar de los esfuerzos científicos y logísticos que permitieron el retorno a la libertad de 1.717 animales silvestres en 2025, Corantioquia advirtió que las prácticas culturales arraigadas y el tráfico ilegal siguen siendo amenazas críticas para la biodiversidad. El balance anual de la entidad reportó el ingreso de 2.328 animales a su red de atención, una estadística impulsada en gran medida por la tenencia ilegal en hogares y el comercio de especies.
La directora general, Liliana María Taborda, hizo un llamado a transformar las costumbres familiares que perpetúan el cautiverio. “Pasa mucho todavía en las familias tradicionales antioqueñas que la tía, la abuelita tenga el lorito, tenga algunos animales y efectivamente lo primero es la sensibilización, que entendamos que nuestro hogar no es el hogar de nuestros animales”, afirmó Taborda, subrayando que la educación es el primer paso para frenar la extracción de fauna de los bosques.
Además del cautiverio, la accidentalidad vial se consolidó como un factor alarmante, con 163 casos de atropellamiento reportados el año anterior, siendo la vía hacia Caucasia, en el Nordeste antioqueño, el punto más crítico. Para combatir estos fenómenos en 2026, la entidad desplegará la estrategia FASCINATE, que incluye la instalación de 375 cámaras trampa en 38 municipios para monitoreo científico y control territorial.
Además la directora general de Corantioquia, fue enfática al señalar el rezago histórico en infraestructura propia. “La ley determina de manera diferente qué es un hogar de paso y qué es un Gran Centro de Atención Veterinaria. El Área Metropolitana, por ejemplo, tiene uno en Barbosa. Nosotros en 30 años de historia no hemos podido construir”, declaró la funcionaria. Según los estudios de la entidad, la materialización de este proyecto requiere una inversión millonaria que desborda el presupuesto actual.
“Nosotros ya tenemos un estimado, creemos que el hogar de paso nos cuesta cerca de 30.000 millones de pesos. Por eso también creemos que solos no somos capaces”, explicó Taborda. Ante esta realidad, la directora anunció el inicio de gestiones con el sector empresarial para buscar financiamiento mediante alianzas estratégicas.
La directora destacó también el papel fundamental de las administraciones locales en esta cruzada ambiental. “Las administraciones municipales y los funcionarios de cada una de las 80 alcaldías de nuestra jurisdicción son nuestros aliados más importantes para seguir cuidando y protegiendo la vida de nuestros animales”, indicó. La meta para el nuevo año no es solo mantener las cifras de liberación, sino reducir drásticamente el ingreso de animales mediante operativos de control y campañas masivas de sensibilización.



