Connect with us

26 Líneas

Dime qué sientes

Notas y Noticias

Publicado

119 Vistas

¿Cómo te fue en el colegio? Es la pregunta que les hago todos los días a mis hijos. Quienes me conocen y trabajan a mi lado saben que tengo un innegociable, que quizás raya con la obsesión, y es contestarles todas sus llamadas así se den en medio de una reunión o momento laboral. Debo reconocer que tengo un rol que me lo permite, y eso no quiere decir que mi testimonio es una lección para otras mamás o un comportamiento que defina una buena maternidad, sino que es la manera como gestiono mis emociones y estoy presente.

La pregunta con que inicie este escrito esconde el deseo de escuchar, compartir y saber cómo estuvo su día, escarbar sentimientos, descubrir alertas. Oímos con frecuencia, en esta sobredosis de información, historias dolorosas que involucran la salud mental de nuestros niños.

De acuerdo con Medicinal Legal este año se han quitado la vida 56 menores de edad en Antioquia, de esta cifra 16 fueron en Medellín, en algunos casos por acoso o retos en redes sociales ¡Qué dolor!.

También la pandemia es una causal que nos pasa factura, porque las secuelas del confinamiento, sin colegio, una convivencia 24/7, carencias, hambre, violencia y miedo, son aún profundas. Si los grandes estuvimos al límite, imaginemos qué experimentaron, con menos herramientas para tramitar esos sentimientos, los jóvenes y pequeños.

En Colombia una encuesta a 1.300 jóvenes, entre los 12y 17 años, del Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo (Ceinfes), que hizo este año, arrojó que «70% se siente deprimido, triste y con falta de sueño por causa de la ansiedad y el estrés. Además, 30 % declaró tener dificultades para concentrarse en sus actividades diarias».

Y mientras en la casa tenemos desafías para gestionar esos cambios, en el ambiente escolar la radiografía también es preocupante. El Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana, que mide condiciones de bienestar escolar, reportó en su informe 2022 que el 77% de los colegios del país considera que no acompaña adecuadamente las necesidades de salud física, mental y social estudiantil. Adicional esta la falta de oferta profesionales para atender la demanda y las carencias de recursos, en la mayoría de las familias, para financiar tratamientos.

Los colegios no cuentan con suficientes recursos y una política pública clara que los acompañe en ese asunto. Las pruebas Saber son un indicador valioso para medir el desempeño en competencias educativas, pero debemos encontrar también como monitorear y mejorar los aspectos de salud mental de nuestros niños y jóvenes. Si ellos están sanos mental y físicamente tendrán mejores herramientas y deseos de enfrentar la vida y los retos de conocimiento que se les presentan.

Dime qué sientes, es una pregunta y responsabilidad compartida, entre familias, cuidadores y ambientes escolares. Las enfermedades mentales son quizás el reto de salud pública más invisible que tenemos. Hagamos esa pregunta con frecuencia y pongámosle atención a la respuesta. Esta en riesgo la vida y bienestar de nuestros hijos.

María Bibiana Botero, Presidenta Ejecutiva de Proantiquia… El Colombiano…diciembre..2022

26 Líneas

Un viaje de Antioquia: Turismo, cultura y entretenimiento

Publicado

149 Vistas

El turismo es un fenómeno emergente que llegó para quedarse, y que en Medellín y Antioquia acogemos con una mirada de posibilidad, con la disposición de aprender del mundo y sumar nuestras características únicas que lo convierten en una palanca de desarrollo sostenible para nuestra región. Solo en el 2025, en Medellín recibimos a 2.1 millones de visitantes, según el Sistema de Información Turística, SIT. El turismo es más que un «boom», es un renglón creciente de la economía que se convierte en un propósito colectivo. El propósito de nuestro proyecto de futuro colectivo. El propósito de nuestro proyecto de futuro y de todas las instituciones que lo componen es convertir el boom en una constante historia de éxito sostenido.

Con ese propósito, tuvimos la oportunidad de visitar Nantes y Burdeos, en una misión técnica de exploración por invitación del Instituto Francés de Colombia y la Fundación Compás Urbano, para aprender de innovación territorial, turismo cultural y comunitario, promoción de destino y gobernanza turística; vista que nos reafirmó algo que ya nos dicen los datos en nuestro proyecto de futuro sobre el turismo de Medellín y Antioquia: el turista internacional, que es el 58.7% de nuestros visitantes, se queda más, gasta más y regresa más.

El viaje es Antioquia, su historia y su gente. Y es en este viaje en el que nos unimos muchas instituciones públicas y privadas, con el fin de diseñar un modelo de turismo, un sueño en forma de estrategia colectiva, que además de generar desarrollo económico, propicie el desarrollo social y ambiental de nuestros territorios, un turismo sostenible y perdurable que transforme la percepción del turista y atraiga nuevos visitantes.

Ciudades como las que visitamos en la Misión, entienden que la cultura y el turismo no son sectores aislados, sino una red que construye con el territorio para mejorar la calidad de vida de las personas. El caso Nantes es ejemplar, la ciudad ha logrado que el arte en el espacio público y los eventos culturales anuales se conviertan en el orgullo local y un atractivo turístico, transformando la ciudad y generando contenido nuevo constantemente. En Medellín transitamos el mismo camino: solo este fin de semana, el concierto de Ryan Castro dejó una derrama económica cercana a los 7 millones de dólares, con 50 mil asistentes, de los cuales más de 22 mil fueron visitantes. turismo y entretenimiento de la mano de nuestra industria musical.

En el caso de Antioquia, nace la gran oportunidad. Francia concibe el patrimonio como un motor dinámico para el desarrollo territorial, integrando vivienda, comercio, turismo y participación ciudadana. Imaginemos juntos este viaje por el mar de Urabá, el patrimonio de Jericó, Jardín, Santa Fe de Antioquia; los charcos de San Rafael, San Carlos y Cocorná o la tradición artesanal de Rionegro, La Ceja y el Carmen, entre muchas opciones. Un viaje por Antioquia con el sello de la naturaleza y la cultura.

El futuro de los territorios se escribe se escribe con relatos, y en Medellín y Antioquia lo tenemos claro: en Medellín no se observa la historia, se participa en ella. Nuestra marca es la resiliencia. Y en Antioquia, el patrimonio y la naturaleza son una ventaja competitiva única.

Juliana Velásquez…

Continuar Leyendo

26 Líneas

El enemigo común

Notas y Noticias

Publicado

341 Vistas

La contienda electoral exige altura, claridad, y sobre todo, sentido estratégico. No se trata de eliminar al contradictor dentro del mismo espectro democrático, sino de entender dónde está la verdadera amenaza para el país.

Hoy, las campañas de Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo deben comprender que sus diferencias son naturales en democracia, pero no pueden convertirse en una fractura irreversible. Colombia espera que estos liderazgos, desde sus matices, sean capaces de construir un camino de unidad hacia la segunda vuelta.

El adversario real no está dentro de ese grupo. El verdadero desafío está en la candidatura de Iván Cepeda, quien representa la continuidad y profundización del proyecto político del petrismo. Un proyecto que, a lo largo de los años, ha mostrado cercanía ideológica con estructuras que han atentado contra la institucionalidad del país, como el ELN y las FARC. Basta recordar episodios ampliamente conocidos que evidencian esas afinidades.

Además, los riesgos no son únicamente ideológicos. Existen alertas serias sobre el contexto electoral. La Misión de Observación Electoral (MOE) ha advertido sobre un incremento significativo en los factores de riesgo electoral. En su más reciente informe, se identificaron 170 municipios con algún nivel de riesgo por fraude o violencia, de los cuales 81 están en riesgo extremo, lo que representa un aumento del 65% frente a 2022.

Estos datos no pueden ser ignorados. Reflejan un entorno donde la presión de actores ilegales y la debilidad institucional pueden incidir en los resultados democráticos.

Colombia enfrenta un momento decisivo. La democracia no puede darse por sentada, y la libertad de los ciudadanos requiere ser defendida con determinación. El país reclama grandeza de sus líderes: unidad para recuperar la seguridad, corregir el rumbo del sistema de salud, evitar una crisis energética y enfrentar los desafíos fiscales con rigor técnico.

En los recorridos por distintas regiones, una preocupación se repite: la división entre quienes deberían estar construyendo una alternativa. La confrontación interna debilita, confunde al electorado y termina favoreciendo al verdadero adversario.

El riesgo es claro. Iván Cepeda ha manifestado su intención de dar continuidad al gobierno de Gustavo Petro, profundizando su modelo político. Esto implicaría, previsiblemente, mayores tensiones institucionales, incertidumbre económica y un debilitamiento de sectores fundamentales como el de salud, y estratégicos como el minero-energético, claves para el desarrollo del país.

Colombia no puede permitirse avanzar hacia un escenario de mayor polarización, inseguridad y deterioro económico. Tampoco puede normalizar la persecución política ni el debilitamiento de la oposición.

La responsabilidad es clara, quienes defienden la democracia, la libertad individual, la seguridad y el crecimiento económico deben actuar con inteligencia y sentido de propósito. No se trata de renunciar a las diferencias, sino de entender que hay un objetivo superior.

Divididos, perdemos todos. Unidos, Colombia gana y derrotamos a los que están destruyendo al país.

Juan Espinal… abril 2026

Continuar Leyendo

26 Líneas

El amor nos hace libres

Notas y Noticias

Publicado

539 Vistas

Esta semana de experiencia profunda de espiritualidad cristiana, es una invitación para toda la sociedad a detenerse, guardar un espacio de silencio, discernimiento y oración.

En medio de la actividad cotidiana, nos convoca a mirar no solo hacia afuera, sino hacia adentro; a preguntarnos qué estamos construyendo como país y qué papel jugamos cada uno en el destino como sociedad.

La «economía interior» se activa cuando dejamos de culpar siempre al otro y asumimos que el rumbo de Colombia también depende de nuestras decisiones autónomas y responsables. Una estrofa del Himno Nacional recuerda una verdad difícil de olvidar: «La humanidad entera, que entre cadenas gime, comprende las palabras del que murió en la cruz».

Una de estas palabras nos invita a pedir perdón por la incoherencia histórica de nuestro sistema político: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lucas 23,34). Parte de esta incoherencia ética y oral es la consecuencia de liderazgos políticos sin autoridad, incapaces de servir a todos sin discriminar. son dirigentes que no nos representan, porque su discurso se ha vaciado de compromiso real con la justicia social.

La cruz no solo fue un madero; fue el producto de una política que prefirió sacrificar al justo antes que alterar los privilegios del sistema, y de una estructura religiosa que no se comprometió con el valor y la dignidad del ser humano.

Cuando la política se desconecta del reconocimiento del otro como persona portadora de una dignidad inviolable, se abre la puerta a su instrumentalización. Así, corrupción, indiferencia y violencia se vuelven síntomas de una sola enfermedad: la pérdida de lo humano.

Hoy, Colombia, está atrapada en este círculo vicioso; muchos se «lavan» las manos con las sucias de la corrupción; otros «niegan»; otros «traicionan» las instituciones que juraron respetar; otros «niegan» la verdad para venderse al sistema. Y no faltan quienes, sin criterio, «siguen» el ruido desorientador de multitudes desinformadas y polarizadas. Necesitamos un acuerdo fundamental: ser libres.

La posibilidad de una sociedad justa depende de nuestra capacidad de cargar juntos la cruz de los más vulnerables, sin delegar esa responsabilidad en otros. en la gloria que buscamos no cabe el crucificar al adversario, sino la resurrección junto a aquel que piensa, cree y siente distinto.

«En el Resucitado, Dios nos revela que el amor es la única fuerza capaz de transformar la historia».. León XIV

Padre Diego Marulanda Díaz… Rector general… Universidad Pontificia Bolivariana….Portafolio ..marzo 2026.

Continuar Leyendo

Populares