
Con talleres teórico-prácticos, el programa ofrece a la comunidad El Pomo, Valle del Cauca, conocimientos generales sobre las diferentes especies
Según cifras de la red nacional de datos abiertos sobre biodiversidad SIB Colombia, en 2021 se registraron 1999 aves, lo que significa que más del 20% de las especies que existen en el mundo habitan o circulan en el país. Es indiscutible la importancia de estas para el equilibrio de los ecosistemas, por tal razón desde Providencia Parque Ecológico se han focalizado los esfuerzos para que, de la mano de expertos, las comunidades aledañas se capaciten en la conservación y protección de las aves en nuestros entornos.
Con el ánimo de contribuir con la generación de capacidad instalada en procesos ambientales a través de experiencias formativas, Providencia Parque Ecológico (extensión de más de 515 hectáreas, conformado por la Reserva Forestal Betulia y la Hacienda Piedechinche), en alianza con la Sociedad Audubon (Organización estadounidense sin ánimo de lucro dedicada a la protección de la naturaleza ha iniciado), una serie de entrenamientos de educación en aves y conservación, dirigidos a la comunidad del corregimiento de El Pomo, en el Valle del Cauca.
20 apasionados por las aves y la naturaleza, participaron de la primera, de las cinco capacitaciones que la alianza tiene programadas. Los 20 amigos de la naturaleza y sus familias participaron de los talleres teórico- prácticos enfocados en la educación y conservación de las especies. Además, conocieron sus características generales, origen y evolución. Además, estudiaron su morfología básica para identificarlas en el marco de avistamiento y aprendieron sobre el origen y las causas de la diversidad y riqueza de aves en Colombia, así como su aporte a nivel de ecosistemas.
“Me parece que esta es una oportunidad importante para conocer en detalle y entrar en contacto con las aves que diversifican y enriquecen nuestras tierras. Estando un poco más cerca es más fácil entender el peligro en el que se encuentran y lo vital que es para nuestro medio ambiente, que adelantemos mayores esfuerzos por conservarlas. Es una experiencia única que quisiéramos replicar en nuestras comunidades, para entre todos ser partícipes de lugares seguros para las aves.” mencionó Nelson Burbano, habitante de la vereda El Pomo en el Cerrito, Valle.
En la segunda jornada, se impartieron conocimientos sobre el fascinante y característico fenómeno de las migraciones, las rutas y la orientación de las aves durante los movimientos migratorios. En la misma sesión, se explicó la importancia de los programas de monitoreo, como el que adelanta Providencia Parque Ecológico, con el que se evaluarán las fluctuaciones en las poblaciones de aves en relación con su hábitat.
Las dos jornadas concluyeron con la puesta en práctica de los conocimientos aprendidos. Bajo la directriz de un guía de campo, cada participante fue testigo a través de sus binoculares de la vida y diversidad de aves que existen en Providencia Parque Ecológico.
“Esta clase de relacionamientos nos permiten generar espacios de reflexión conjunta y creación de conciencia con las comunidades cercanas, dado que, por medio de la adquisición de conocimientos y la hermosa práctica del avistamiento de aves, las personas pueden entender cómo contribuir con la conservación de estos peculiares y bellos especímenes de la naturaleza que tanto aportan al sostenimiento de la vida y nos llenan el alma con sus bellos cantos y colores,” afirmó Liliana Gil, directora de Providencia Parque Ecológico.

Una vez culminadas las cinco jornadas planteadas por el programa, el ingenio verde de Colombia se propone crear un semillero en el cual los ya capacitados puedan difundir el mensaje de conservación y replicar en sus comunidades la práctica del pajareo, no solo como una actividad recreativa, sino que conjuntamente invita a comprender la importancia de que estos animales alados son vitales para los ecosistemas y requieren de protección.
En el Providencia Parque Ecológico se adelanta el ambicioso proyecto de restauración ecológica del bosque seco tropical, un ecosistema en peligro de extinción. En este se espera sembrar alrededor de 500.000 árboles de los cuales recientemente se plantaron 170.000 de 40 especies diferentes. De esta manera, Ingenio Providencia restaurará 100 hectáreas de bosque seco tropical para generar conectividad entre la montaña, el piedemonte y el valle, protegiendo las aves tanto propias del ecosistema como las migrantes, devolviéndoles su hábitat.