Connect with us

Locales

Medellín se juega su futuro entre el río, las quebradas y riesgos invisibles

Publicado

712 Vistas

El Concejo exige acelerar acciones frente al cambio climático y el crecimiento urbano.

La plenaria del Concejo de Medellín abrió un debate de fondo en torno a cómo está enfrentando la ciudad los nuevos riesgos que trae el agua en un territorio cada vez más urbanizado. . El control político se centró en revisar el avance del Acuerdo 050 de 2025, una hoja de ruta ambiciosa para fortalecer la gestión del riesgo, recuperar ecosistemas y proteger las fuentes hídricas en medio de un contexto climático cada vez más exigente.

Sobre la mesa no solo estuvieron cifras e inversiones. También una preocupación compartida: Medellín ya no es la misma de hace diez años, y sus quebradas, muchas veces invisibles en la cotidianidad, hoy están en el corazón de los desafíos urbanos.

Santiago Narváez, primera bancada citante, puso el debate en una dimensión estructural: no se trata solo de atender emergencias, sino de entender cómo la ciudad está ocupando su territorio. En su lectura, Medellín ha transformado sus dinámicas hídricas a partir del crecimiento urbano y la impermeabilización del suelo, alterando el comportamiento natural de las cuencas. Su llamado fue claro: la gestión del riesgo no puede seguir siendo reactiva, sino que debe apoyarse en evidencia científica, planificación rigurosa y prevención sostenida.

Aterrizó esa preocupación con cifras contundentes indicando que la ciudad pasó de ocupar cerca de 307 hectáreas hace una década a más de 1.358 en la actualidad, un crecimiento superior al 555 %. A esto se suman más de 2.600 emergencias registradas y múltiples incidentes asociados a lluvias, como caídas de árboles y afectaciones urbanas.

Subrayó además que la estrategia contempla inversiones superiores a $663.383 millones, dirigidas a intervenir el río, más de 90 quebradas, fortalecer la conservación de cuencas y establecer sistemas de monitoreo permanente. En su visión, “el objetivo de fondo es dejar atrás la improvisación histórica en la gestión del riesgo”.

A su turno, Luis Guillermo Vélez, segunda bancada, abordó el debate desde una perspectiva de largo plazo. Recordó que el espíritu del Acuerdo 050 fue construir una política pública que no dependa de los ciclos políticos, sino que consolide un compromiso sostenido de ciudad con el cuidado del agua. Reconoció que las obras en curso muestran avances, pero insistió en que el verdadero desafío va más allá de la infraestructura: lograr que el río Medellín y sus quebradas vuelvan a ser parte de la vida cotidiana.

Su planteamiento introdujo un elemento cultural clave, pues así como Medellín construyó una relación simbólica con el Metro, es necesario generar una apropiación ciudadana del agua. Que las personas no solo vean el río como un canal, sino como un espacio ambiental, recreativo y de encuentro porque sin esa transformación cultural, cualquier inversión corre el riesgo de quedarse corta frente a la magnitud del desafío.

otros corporados coincidieron en reconocer avances, especialmente en materia de obras hidráulicas y articulación institucional, pero no dejaron de señalar alertas importantes. Una de las principales preocupaciones fue la ocupación irregular de los retiros de quebradas y el aumento de construcciones en zonas de riesgo, factores que siguen incrementando la vulnerabilidad frente a inundaciones y movimientos en masa. En ese sentido, insistieron en la necesidad de fortalecer el control territorial.

También plantearon un punto crítico porque las obras deben demostrar que realmente están reduciendo el riesgo, no solo respondiendo a emergencias. El éxito del Acuerdo 050, advirtieron, dependerá del seguimiento riguroso a indicadores, la continuidad de los recursos y una coordinación efectiva entre las entidades.

Plantearon un punto crítico porque las obras deben demostrar que realmente están reduciendo el riesgo, no solo respondiendo a emergencias. El éxito del Acuerdo 050, advirtieron, dependerá del seguimiento riguroso a indicadores, la continuidad de los recursos y una coordinación efectiva entre las entidades.

Además señalaron la necesidad de mejorar la articulación entre dependencias del Distrito y autoridades ambientales, con el fin de avanzar hacia una gobernanza integral del agua que permita intervenir de manera simultánea el río, las quebradas y las cuencas.

Desde la Administración, Marcela Ruiz Saldarriaga, secretaria de Medio Ambiente, explicó que la estrategia, Mi Río, Mis Quebradas,  es uno de los ejes ambientales del Plan de Desarrollo. Su propósito es claro: recuperar cauces, restituir recorridos naturales, generar espacio público y reducir riesgos, todo bajo una lógica de adaptación al cambio climático. Destacó además el papel del programa de Guardaquebradas, integrado por habitantes de las zonas intervenidas, como una forma de fortalecer el cuidado comunitario de las fuentes hídricas.

En términos de inversión, precisó que el programa moviliza más de $663.000 millones junto al Área Metropolitana, con metas concretas: intervenir 350 puntos críticos en 91 quebradas, ejecutar 21 nuevas obras hidráulicas, crear 40.000 metros cuadrados de espacio público y generar cerca de 1.700 empleos antes de 2027. También señaló avances en restauración ambiental, pagos por servicios ambientales, corredores verdes y actualización de mapas de riesgo.

Desde la Administración municipal, Marcela Ruiz Saldarriaga, secretaria de Medio Ambiente, explicó que la estrategia, Mi Río, Mis Quebradas,  es uno de los ejes ambientales del Plan de Desarrollo. Su propósito es claro: recuperar cauces, restituir recorridos naturales, generar espacio público y reducir riesgos, todo bajo una lógica de adaptación al cambio climático. Destacó además el papel del programa de Guardaquebradas, integrado por habitantes de las zonas intervenidas, como una forma de fortalecer el cuidado comunitario de las fuentes hídricas.

En términos de inversión, precisó que el programa moviliza más de $663.000 millones junto al Área Metropolitana, con metas concretas: intervenir 350 puntos críticos en 91 quebradas, ejecutar 21 nuevas obras hidráulicas, crear 40.000 metros cuadrados de espacio público y generar cerca de 1.700 empleos antes de 2027. También señaló avances en restauración ambiental, pagos por servicios ambientales, corredores verdes y actualización de mapas de riesgo.

Por su parte, Paula Andrea Palacio Salazar, directora del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, resaltó que la entidad aporta cerca de $297.000 millones a esta estrategia y que la inversión en este cuatrienio duplicará la realizada en los últimos doce años. Explicó que actualmente se intervienen 17 puntos críticos del río Medellín, con avances cercanos al 45 %, al tiempo que se fortalecen procesos de resiliencia comunitaria y prevención.

Desde el DAGRD, Juan David Moreno explicó que la priorización de intervenciones se basa en monitoreo constante, inspecciones técnicas y sistemas de alerta temprana. Reconoció, sin embargo, un límite estructural pues la magnitud de la red hídrica hace imposible intervenir todas las quebradas al mismo tiempo con obras civiles, por eso, subrayó que los Sistemas de Alerta Temprana siguen siendo una herramienta clave para proteger la vida mientras avanzan las soluciones estructurales.

En el frente de infraestructura crítica, María Clara Córdoba Uribe, gerente encargada del Metro de Medellín, indicó que las acciones se concentran en los tramos del río que pueden afectar la estabilidad del sistema férreo. Allí se desarrollan monitoreos especializados, obras de estabilización, muros, enrocados y mantenimiento permanente.

Finalmente, María del Pilar Montoya Mesa, desde EPM, puso el foco en la necesidad de una gobernanza real del agua que articule instituciones, comunidad, academia y sector empresarial. Recordó que más del 92 % de las aguas residuales del Valle de Aburrá ya reciben tratamiento, un avance significativo para la recuperación del río. Advirtió que persisten retos importantes: crecimiento urbano no planificado, conexiones erradas, vertimientos informales y ocupación de cauces, factores que, en su conjunto, obligan a seguir fortaleciendo la infraestructura de saneamiento y la gestión integral de las cuencas.

Nota Patrocinada

Locales

Cierres totales nocturnos por mantenimiento en toda la infraestructura del Túnel de Oriente

Publicado

296 Vistas

Durante los días lunes 28, martes 29, miércoles 30 de septiembre y el jueves 01 de octubre se presentarán cierres totales nocturnos en la conexión vial Túnel de Oriente entre las 10:00 p. m. y las 4:00 a. m. (6 horas).

Con el fin de adelantar labores de mantenimiento en la conexión vial Túnel de Oriente, se presentarán cierres totales de seis horas entre las 10:00 p. m. y las 4:00 a. m., los días lunes 28, martes 29, miércoles 30 de septiembre y el jueves 01 de octubre.

Los cierres permitirán adelantar diferentes labores de mantenimiento en la infraestructura, entre ellas el mantenimiento de los altavoces ubicados al interior del túnel Santa Elena, el lavado del canal perimetral, la limpieza de galerías, trabajos de señalización en el túnel Seminario y el mantenimiento del sistema de iluminación de las vías a cielo abierto, entre otras actividades.

Durante las jornadas de cierre, los usuarios podrán utilizar como rutas alternas la doble calzada Las Palmas y Variante Palmas, que estarán habilitadas con normalidad. Estas vías contarán con disponibilidad de grúas, ambulancias y vehículos de emergencia para la atención de los usuarios.

La Concesión recomienda a los conductores programar sus desplazamientos con anticipación, tener en cuenta los tiempos adicionales de recorrido y atender la señalización dispuesta en las vías durante estas jornadas.

Los trabajos hacen parte de las actividades de mantenimiento que se adelantan de manera periódica para conservar las condiciones de funcionamiento y seguridad de la conexión vial, y así continuar brindando la mejor experiencia de viaje a todos sus usuarios.

Continuar Leyendo

Locales

Estación Parque Berrío será transformada con nuevos espacios culturales y comerciales

Juanfer Alzate

Publicado

285 Vistas

La estación Parque Berrío del Metro de Medellín será transformada como parte de la estrategia de recuperación integral del Centro de la ciudad, con una primera etapa que contempla una inversión de $18.500 millones. El proyecto busca mejorar los accesos y la circulación, incorporar espacios comerciales y de estancia, y crear nuevos escenarios culturales para los más de 44.000 usuarios que transitan diariamente por esta estación.

La intervención será desarrollada bajo la metodología de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT), un modelo que plantea integrar la movilidad con el espacio público y el desarrollo urbano. En este caso, la propuesta se articula con las intervenciones que el Distrito de Medellín adelanta en sectores como el Parque Berrío, la Plazuela Nutibara, la Plaza Botero y la carrera Palacé.

La estación, ubicada en uno de los puntos más representativos del Centro, tendrá mejoras en su infraestructura de acceso y circulación. El proyecto también contempla nuevos espacios destinados a actividades comerciales y zonas para permanecer y encontrarse.

La primera etapa se concentrará en los bajos del costado norte de la estación, entre la calle 51, conocida como Boyacá, y la calle 52, Calibío. La intervención incluye la zona de acceso donde actualmente se encuentran los murales del maestro Pedro Nel Gómez, obras que permanecerán como parte del proyecto.

Uno de los nuevos componentes será la Placita de La Candelaria, concebida como una vitrina urbana transparente que integrará espacios comerciales y áreas de encuentro. De acuerdo con el Metro de Medellín, este lugar busca recuperar elementos relacionados con la memoria histórica del sector y contribuir a su actividad económica.

La transformación también contempla la creación del Museo Metro (MUME), un espacio cultural que tendrá como uno de sus elementos centrales los murales de Pedro Nel Gómez. El lugar contará además con una agenda cultural abierta a la ciudadanía.

El proyecto incorpora igualmente una intervención paisajística del entorno. Entre los elementos previstos están fachadas permeables, iluminación LED de alta potencia y jardines colgantes, componentes que, según el Metro de Medellín, estarán orientados a mejorar las condiciones del espacio y la percepción de seguridad.

La intervención tendrá incidencia sobre una estación por la que diariamente pasan más de 44.000 usuarios. Por esta razón, uno de los objetivos planteados es fortalecer las condiciones de conectividad, movilidad y accesibilidad, al tiempo que se generan nuevos espacios para actividades culturales, comerciales y de encuentro.

El proyecto también fue diseñado mediante un proceso de participación con actores del Centro. Según la información entregada por el Metro de Medellín, se realizaron 33 espacios de socialización en los que participaron más de 750 personas, entre comerciantes, residentes y otros actores de la zona.

La propuesta contempla además un esquema de sostenibilidad económica. Los espacios comerciales previstos dentro de la intervención aportarán al mantenimiento del proyecto, de acuerdo con la información oficial.

La transformación de Parque Berrío se integra así a una intervención más amplia del Centro de Medellín, en la que movilidad, espacio público, actividad comercial y oferta cultural hacen parte de una misma estrategia de recuperación urbana. La primera etapa de las obras tendrá una inversión de $18.500 millones.

Continuar Leyendo

Locales

«Ahorra sí»: el llamado del Área Metropolitana ante el fenómeno de El Niño

Juanfer Alzate

Publicado

309 Vistas

Ante el fenómeno de El Niño que afecta actualmente al territorio, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá fortaleció sus acciones de prevención, preparación y respuesta, con una estrategia que combina monitoreo permanente, articulación institucional, protección del recurso hídrico, seguimiento a incendios forestales y trabajo comunitario en los municipios de su jurisdicción.

Uno de los pilares de esta estrategia es el Tablero Metropolitano de Control y Trazabilidad, una herramienta que integra información del SIATA, los cuerpos de bomberos y la Unidad de Reacción Ambiental, y que busca facilitar el seguimiento de la respuesta institucional para fortalecer la toma de decisiones con datos unificados y en tiempo real. Esta capacidad se complementa con una coordinación constante entre la entidad, los municipios del Valle de Aburrá, el Distrito de Medellín, la Gobernación de Antioquia, EPM y otras instituciones vinculadas a la gestión del riesgo.

El monitoreo ambiental es otro de los frentes centrales de esta estrategia. A través del proyecto SIATA, el Área Metropolitana realiza seguimiento las 24 horas del día a las condiciones ambientales e hidrometeorológicas del territorio, lo que permite anticipar escenarios de riesgo y activar protocolos de respuesta de manera oportuna. Este trabajo incluye el monitoreo de la calidad del aire mediante 35 estaciones de medición de material particulado PM2.5, así como la entrega de más de 1.000 pronósticos meteorológicos durante este año y cerca de 40 comunicaciones directas con los cuerpos de bomberos para alertar sobre condiciones adversas.

Frente a los incendios de cobertura vegetal, uno de los efectos más visibles del fenómeno, la entidad ha registrado más de 250 incendios en lo corrido del año, de los cuales 14 fueron sobrevolados con capacidades de teledetección. El seguimiento también ha permitido cartografiar cerca de 240 hectáreas de cicatriz de incendio y georreferenciar 155 columnas de humo, un trabajo que se articula con el Consejo Metropolitano de Gestión del Riesgo, la Comisión Interinstitucional de Incendios de Cobertura Vegetal y encuentros periódicos con los comandantes de los cuerpos de bomberos de la región.

La protección del agua también hace parte central de esta estrategia. El Área Metropolitana adelanta el seguimiento a las concesiones hídricas para promover un uso legal, eficiente y sostenible del recurso, mientras que, a través del Plan Quebradas y RedRío, mantiene la vigilancia sobre el río Aburrá-Medellín y sus afluentes. Complementariamente, la Unidad de Reacción Ambiental (URA) ha atendido cerca de 18 eventos relacionados con el recurso hídrico durante este año, además de apoyar la verificación de otros impactos ambientales en el territorio.

El componente comunitario también tiene un peso importante dentro de esta apuesta. La entidad ha realizado más de 100 talleres con los grupos CUIDÁ, integrados por ciudadanos voluntarios de la gestión del riesgo, y ha desarrollado 20 actividades de apropiación social desde el proyecto SIATA, en las que cerca de 500 personas han recibido formación en prevención y respuesta ante emergencias ambientales. A esto se suma el avance en la consolidación del Plan Metropolitano de Economía Circular, orientado a promover el uso eficiente de recursos como el agua y la energía en la región.

Paula Palacio Salazar, directora del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, extendió una invitación a la ciudadanía para sumarse a este esfuerzo colectivo. «Hacemos un llamado a todos los ciudadanos a través de la campaña ¡Ahorra sí!, para que cuidemos el recurso hídrico y la forma en que lo consumimos, además de promover el uso eficiente de la energía en hogares y lugares de trabajo. Es fundamental que entre todos nos comprometamos a ser conscientes de esta situación global climática y generemos acciones cotidianas para contribuir a la protección del territorio».

Continuar Leyendo

Populares