ENKA se reinventa para salir de la crisis

ENKA, tiene como visión, transformar lo ordinario en Extraordinario

En 1964 el grupo holandés Akzo Nobel e importantes compañías textileras del país, fundaron en el municipio de Girardota ENKA con el propósito de fabricar y comercializar resinas y fibras sintéticas, buscando el desarrollo de la industria y la sociedad colombiana. En 1966 inicia operaciones, con 402 empleados.

El 2002 no fue un buen año para Enka Colombia. Los nuevos vientos que soplaban en la economía mundial, llevaron a la compañía a la crisis. Con un endeudamiento que ascendía a los $320.000 millones, similar a sus ventas, de ese año, la organización se vio obligada a acogerse a un acuerdo de reestructuración bajo la Ley 550 de 1999, con el objetivo de hacer cambios profundos que permitieran su sostenibilidad en el futuro.

luego de casi 20 años, la compañía informó que finalizó con éxito dicho acuerdo de reestructuración, logrando un nivel de endeudamiento neto cercano a cero. Según la compañía de reciclaje de botellas de PET y productora de resinas y fibras sintéticas, esto se dio luego de cumplir cabalmente los compromisos con sus acreedores, entre los que se encontraban entidades financieras, proveedores, tenedores de bonos y entidades gubernamentales.

La compañía también tuvo que poner en marcha una ambiciosa apuesta de inversión tecnológica y de diversificación de mercados y destinos, ofreciendo productos innovadores y de mayor valor agregado, para fortalecerse y lograr salir de la Ley de Quiebras.

“Es motivo de orgullo y un impulso enorme para Enka estar anunciando que terminamos de manera exitosa el acuerdo de reestructuración. Este hito es el resultado de una fórmula compuesta de varios elementos, como el trabajo de un talento humano comprometido, un estricto control de costos y gastos desde diferentes frentes y la capacidad de entender el entorno para anticiparnos a las necesidades y responder a ellas”, manifestó Álvaro Hincapié Vélez, presidente de Enka.

Y agregó que hoy se puede decir con certeza que la empresa recuperó la confianza de todos sus grupos de interés y hoy —esos mismos actores— se consolidan como uno de sus aliados estratégicos para la construcción de valor compartido.

¿Cómo lo hicieron?

Como parte del acuerdo, Enka dio inicio a un plan de capitalización de acreencias, que la llevó en 2007 a ingresar a la Bolsa de Valores de Colombia, logrando capitalizar ese año $180.000 millones y cerca de $226.000 millones durante todo el acuerdo, correspondientes al 70% de las acreencias iniciales.

Con el objetivo de buscar las mejores alternativas para transformar la organización y proteger sus empleos directos e indirectos, la empresa le apostó a la actualización tecnológica y a invertir en el desarrollo de productos más especializados y a la apertura de nuevos mercados de alto valor agregado. “La compañía transformó su vocación, ya no se inscribe en una industria particular, como la textil, sino que es una empresa de alta ingeniería, que sirve a diferentes sectores de producción”, comentó en entrevista concedida al Espectador (2016), Álvaro Hincapié Vélez, presidente de Enka.

Luego, en 2009, la compañía incursionó en el mercado de reciclaje de botellas de PET para la fabricación de fibras sintéticas, y en 2014 en el reciclaje de PET Botella a Botella. Así se fue convirtiendo en líder de esa industria en el país.

“Este capítulo se cierra con una empresa fortalecida, rentable y sólida financieramente, con un nivel de endeudamiento neto cercano a cero y amplia capacidad de financiamiento para continuar emprendiendo nuestros planes de crecimiento. Hoy la compañía es líder en el reciclaje de botellas de PET posconsumo en el país y posee la planta de reciclaje de PET más grande de Suramérica”, puntualizó Hincapié

El secreto, transformar su vocación textil. Hoy la empresa sirve en diferentes sectores de la producción nacional e internacional, creando materias primas que ofrecen valor a las marcas Transformando lo ordinario en extraordinario.

¿QUÉ SIGUE?

Álvaro Hincapié, presidente de Enka, manifestó que actualmente están en la construcción de una nueva planta con un valor de US$40 millones para la producción de resina apta para contacto con alimentos. Dicha planta entraría en operación a finales de este año.

La nueva fábrica estará ubicada en Girardota, cerca de su centro actual, y les permitirá duplicar sus niveles de recolección al pasar de 3 a 6 millones botellas PET diarias.

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