notas regionales

Como parte del compromiso con la sostenibilidad la Universidad CES comenzó la restricción al consumo de elementos plásticos de un solo uso. “Pensamos en cómo nos estábamos relacionando con nuestro entorno, pues inevitablemente emitimos contaminación. También es un tema social, de enseñar a los estudiantes para que ellos repliquen las buenas prácticas en sus casas. Y además tiene un contenido económico: si no generamos plástico nos ahorramos costos en la recolección de residuos”, manifestó, Tatiana Molina, Jefe de Sostenibilidad del CES.

El centro educativo, es el primero en el Valle de Aburrá en adoptar dicha medida. La decisión se adoptó al reconocer estudios científicos que señalan que los insumos plásticos como el porón (Icopor) y el cloruro de polivinilo (PVC), el polietileno y poliestireno son materiales altamente contaminantes. En su gran mayoría estos elementos terminan su ciclo de vida en botaderos a cielo abierto, generando contaminación de fuentes hídricas, alta permanencia en el ambiente, afectación a la fauna y flora, afectación a la vida marina.

¿Qué implica decirle adiós al uso del plástico de un solo uso?, sencillo, dice la señora Molina, “implica que nuestros proveedores, nuestras cafeterías, máquinas dispensadoras y demás no tendrán plástico de un solo uso, ni los usaran en la prestación de nuestros servicios”.

Por ejemplo, una de las máquinas dispensadoras de café utilizaba 100.000 vasos plásticos al año, si a eso le sumamos los pitillos, platos, botellas, cubiertos, que posteriormente irían a parar a un botadero a cielo abierto, el daño que se le viene haciendo al planeta es de muerte lenta para la casa de todos.

Como parte de esta nueva estrategia, liderada por la Oficina de Sostenibilidad, la Universidad CES promueve el uso de recipientes retornables y hechos de materiales biodegradables. Pitillos de fécula de maíz y platos elaborados con bagazo de caña son algunos de los elementos que reemplazaron los utensilios hechos con plástico. Además, se reemplazó el agua y bebidas azucaras y carbonatadas en envase PET por recipientes de vidrio o aluminio.

Con esta iniciativa, se busca la reducción del plástico en un 80% en su sede del Poblado, la que se busca extender a las sedes de Envigado y Sabaneta.

Al asumir la sostenibilidad como esencia de nuestra misión y visión nos hacemos responsables de nuestro impacto a nivel social, ambiental y económico. Gran parte del plástico que generamos en nuestra Universidad no termina su ciclo de vida como materia prima a través del reciclaje. El impacto negativo o externalidades son altas, por lo tanto, decidimos tomar acción y a nivel administrativo, generar los de cero plásticos, tal como se realizó tiempo atrás con el icopor”, dijo, Jorge Julián Osorio Gómez, rector de la Universidad CES.

Publicado en NOTAS REGIONALES
Lunes, 14 Enero 2019 15:17

Don Uriel, de la mula al Motocarro

Una familia del barrio Santo Domingo Savio de Medellín cambió seis mulares por dos motocarros como parte del compromiso y defensa del bienestar y protección animal de la ciudad. Uriel Hernández Toro, es el dueño de las mulas que usted de pronto se encontraba transitando con paso lento por las empinadas calles del barrio Santo Domingo Savio. Las bestias eran utilizadas para el transporte de todo tipo de carga. “Yo tengo 59 años y prácticamente hace 49 años que trabajo en esto. Cuando las mulas llegaron acá prestaron un gran servicio, porque no había vías y eran las únicas que podían subir materiales y carga por las trochas”, manifiesto Uriel.

La iniciativa, que fue liderada por El CES, y que contó con el apoyo de la Alcaldía de Medellín y la empresa privada de la ciudad, se desarrolló en tres etapas: la identificación socioeconómica de la familia del barrio Santo Domingo Savio; la compra y entrega de los automotores de carga que sustituirán la labor de los equinos; y finalmente la recuperación y promoción de la adopción de los seis animales. “Esta alianza Universidad, Empresa y Estado, muestra que nos podemos unir para dar solución a las problemáticas sociales en procura de mejorar las condiciones de bienestar de las personas y los animales, manifestó Jhon Didier Ruiz, decano de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES de Medellín.

El proceso de canje, se inicia por una solicitud que realiza el concejal, Álvaro Múnera a la institución, “nos pide que por favor le ayudemos con una problemática animal que hay, unos equinos de labores específicamente que están siendo utilizados para el transporte de materiales en una de las comunas de Medellín”, expresó el decano de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES. El exagerado trabajo al que eran sometidas las mulas, llevo al concejal a buscar la ayuda, que luego de seis meses dieron sus frutos.

“Hicimos consultas con la Personería y la Contraloría y esas entidades dieron el aval para que la Alcaldía asignara los recursos dentro de la ley de Protección Animal, pero la Alcaldía prefirió evitar líos jurídicos y logró el aporte privado”, contó Álvaro Múnera.

Los animales fueron entregados voluntariamente por el señor Uriel Hernández Toro y recibidos por el Centro de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES, que con miras a la sostenibilidad y el bienestar animal, lideró la tarea de sustitución de los equinos por dos vehículos automotores, en conjunto con las empresas Condiseño, Tubos y Cemento, Estructuración y Desarrollo (EYD), Intervé, Carvajal, Ivanagro, EZGO y AKT con el apoyo de la Secretaría del Medio Ambiente de la Alcaldía de Medellín y la empresa privada.

Los dos motocarros tuvieron un costo de $22 millones de pesos, aportados por las siete empresas de la ciudad, y que le fueron entregadas a don Uriel, con las cuales podrá seguir transportando material para la construcción. Las extenuantes jornadas de carga pesada de material para la construcción terminaron para seis mulares que recorrían los caminos empinados y polvorientos del populoso barrio Santo Domingo Savio, en la zona periférica del nororiente de Medellín.  

“Una ciudad, que aprenda, y que entienda que no hay seres vivos más nobles que ellos, va ser una sociedad que pueda avanzar. Y yo le voy a contar Álvaro, porque, sí el tema de los animales cada vez es importante en Medellín, no solo para los defensores de los animales, sino para todas las personas, que todos nos convirtamos en defensores de los animales, creo que eso es lo que hay que lograr”, manifestó, Federico Gutiérrez, Alcalde de Medellín.

Ahora, Las extenuantes jornadas de carga pesada de material para la construcción terminaron para seis mulares que recorrían los caminos empinados y polvorientos del populoso barrio Santo DomingoSavio, en la zona periférica del nororiente de Medellín. Y don Uriel continuará sirviéndole a los habitantes del sector con 2 poderosas motocargas (mulas) que no se quejan, llevando el material a los barrios populares, laderas, lomas difíciles donde no entra un carro. “Vamos a continuar, porque la leyenda continua. Son 50 años de historia abriendo caminos. Mucho progreso, mucho desarrollo. Y ya se están dando los pasos que hay que dar”, manifestó con voz entrecortada, el señor Uriel.

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