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En la Semana de la Semana Mayor, la investigación en Medellín, vivió una verdadera pasión. Fue una semana, de puro derroche de investigación y resultados, qué abrirán “esperamos” de manera definitiva, la puerta del apoyo para los hombres y mujeres, que dedican, sus vidas, horas y trabajo a la búsqueda del bienestar de la sociedad. Fueron dos los hechos, ambos relacionados con el virus llegado de la tierra de la pólvora, que como pólvora se regó, por el mundo. El primero, fue el aislamiento del virus SARS CoV2, por parte de un grupo de científicos de la Universidad de Antioquia, y el segundo el desarrollo exitoso de tres ventiladores mecánicos para unidades de cuidados intensivos, creados por dos universidades, EIA y la de Antioquia y un tercero a cargo de Industrias Médicas Sampedro.

“Es un honor poder liderar un proyecto educativo como el que tenemos entre manos. Esto no es producto del azar, es un trabajo de muchísimos años”, decía, el pasado lunes 6 de abril, Carlos Alberto Palacio, decano de la facultad de medicina, al referirse al trabajo realizado por el grupo de investigadores de la Universidad de Antioquia que lograron aislar y cultivar el virus SARS-CoV2, patógeno causante de la COVID-19, avance que abre las puertas a investigaciones que pueden ayudar en la lucha contra esta pandemia.

Toda una odisea, en la tierra donde la investigación, vale muy poco, fue el trabajo realizado, por el grupo de científicos encabezados por María Teresa Rugeles López, coordinadora del grupo, Francisco Javier Díaz Castrillón, asesor técnico y de seguridad del laboratorio, y Wbeimar Aguilar Jiménez, investigador, además de tres estudiantes, dos de posgrado y uno de pregrado.

Fue un trabajo de dos semanas. El tratar de hacer el aislamiento, fue el inicio del proyecto, pero se necesitaba de un paciente (anónimo) confirmado como positivo por el Instituto Nacional de Salud, una vez identificado y con la autorización del mismo, se inicia la toma de muestras, “probamos 3 líneas celulares diferentes, las pusimos en cultivo. Cuando están creciendo, nosotros procedimos a inocular la muestra del paciente en botellitas. Y luego se procedió a chequear diariamente y realizar un seguimiento juicioso de todos los cambios que pudieron observar, teniendo un control muy inoculado”, explicó, Wbeimar Aguilar Jiménez, investigador y coordinador de los estudiantes.

La investigación, realizada por el grupo de Inmunovirología de la Facultad de Medicina es un gran paso en la evolución de medicamentos que permitan combatir y controlar el coronavirus o Covid-19. El aislamiento del virus SARS coV2, se realizó en un laboratorio que cumple con todos los requisitos de bioseguridad para garantizar que el virus no se expandiera sin control.

Según la doctora Rugeles, este esfuerzo colaborativo es «muy importante, porque tener el virus creciendo en el laboratorio nos abre muchísimas puertas en investigación. A partir de este desarrollo vamos a poder medir la capacidad antiviral de muchos compuestos que eventualmente puedan ser utilizados para el control de la pandemia y se nos va a facilitar el desarrollo de un número más grande de pruebas diagnósticas. También sabemos que Medellín es una ciudad que tiene muchos emprendedores que están haciendo desarrollos en distintas técnicas y protocolos para la desinfección, por ejemplo, de equipos médicos, entonces eso nos va a permitir evaluar todos esos desarrollos para darles mayor seguridad al personal del sector».

El segundo acontecimiento, que tiene a los grupos de investigación, dando pasos de gigante, en tierra de enanos, tiene que ver con el diseño y posterior ensayo de tres prototipos de ventiladores mecánicos, que vienen desarrollando de manera independiente, la Universidad de Antioquia, la Universidad EIA y la industria Médica Sampedro. “Hoy estamos terminando los test preclínicos que se hacen para toda la biotecnología, para utilizarse en salud en humanos, estamos asegurando que cumplan a cabalidad los parámetros básicos de seguridad y de desempeño”, manifestó, Luis Horacio Atehortúa, médico internista de San Vicente Fundación.

Los ventiladores mecánicos son vitales en el tratamiento de las personas infectadas, y son escasos, razón por la cual el Grupo de Investigación en Bioinstrumentación e Ingeniería Clínica de la Universidad de Antioquia, se dio a la tarea de diseñar y construir estos dispositivos de bajo costo, buscando de esta manera suplir la necesidad presentada con la contingencia del Covid-19.

Como subinvestigadores participaron médicos de la Clínica las Américas, Ángela Builes, directora científica de la entidad y Bladimir Gil, coordinador de cuidados intensivos y profesor de la UPB. Además, la IPS Universitaria de la Universidad de Antioquia, la Clínica Universitaria UPB, el Hospital Pablo Tobón Uribe y el Hospital de San Vicente Fundación Rionegro

Uno de los dispositivos médicos que se requiere para el tratamiento de pacientes con complicaciones respiratorias agudas a causa del COVID-19 es el ventilador mecánico, pues cuando los alvéolos pulmonares se obstruyen, el ventilador genera una presión positiva constante que los mantiene abiertos

Las pruebas, realizadas en los quirófanos de la facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES consistieron en someter los ventiladores #InnspiraMED a diferentes condiciones clínicas con simuladores altamente especializados que evalúan su funcionamiento y, así, poder determinar qué tan seguros son para los pacientes contagiados con coronavirus.

 

Al ser un dispositivo médico, antes de probarlo en humanos, el proceso científico aprobado exige una prueba en animales. En este caso, en cerdos, pues su sistema respiratorio es el más similar al de los humanos”. Explicó, Natalia Vélez, directora general de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Antioquia

Gracias a las donaciones de Postobón, Bancolombia Gobernación de Antioquia, Alcaldía de Medellín, Haceb, Auteco, Terpel y ciudadanos que han creído en la iniciativa, los tres dispositivos han sido desarrollados cumpliendo los estándares de calidad y seguridad del Invima. El trabajo de articulación ha estado liderado por Ruta N y la Andi.

Luego de las corrosiones en el diseño, los ventiladores comienzan la etapa de ajustes con el propósito de iniciar pruebas en seres humanos, antesala del proceso de producción la realizarán Industrias Haceb y Auteco contará con el acompañamiento y asesoría de Corpaúl.

“Se abren caminos de investigación y desarrollo alrededor de este aislamiento para la sociedad en general”, John Jairo Arboleda Céspedes, Rector de la Universidad de Antioquia.

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Latam Mobility, pasó por Medellín dejando buenas nuevas para la movilidad del país y la región. Fundada en 2016, con el objetivo de reunir a los principales profesionales de los sectores de la Movilidad y el Transporte de América Latina, la región más urbanizada del mundo según ONU-Hábitat y cuya tasa de población urbana se espera que alcance el 89% en 2050.

Una de esas buenas nuevas que dejó este encuentro, que tuvo como casa el Jardín Botánico, fue la alianza de Celsia y Haceb para entregar al mercado de la movilidad sostenible la primera estación de recarga para vehículos eléctricos para uso en los hogares, el comercio y otras entidades, hecha en Latinoamérica, con ingeniería 100% colombiana. La idea era facilitar la carga de estos vehículos en el hogar y contribuir para que los propietarios de autos eléctricos tuvieran la tranquilidad de poder recargarlos como ya muchos lo hacen con sus celulares: en casa y durante la noche.

“Es muy emocionante haber podido trabajar juntos y desarrollar hoy el primer producto colombiano para facilitar la movilidad eléctrica”, manifestó Ricardo Sierra, presidente de Celsia. Y resaltó: “queremos que este producto sea el principio de una generación distinta, donde la consciencia ambiental, económica y social sean las premisas de una nueva visión de vida. La movilidad eléctrica será un pilar de sostenibilidad, no solo de la empresa sino del país”.

Hablar de Haceb, es hablar de la empresa líder en la producción de electrodomésticos para el hogar, mientras que Celsia, le apuesta a la energía renovable. Pero hoy se unen para ofrecer un producto pensado y diseñado acorde con las condiciones y especificaciones eléctricas colombianas. Ofreciendo, además, servicio de instalación, garantía, mantenimiento y repuestos.

Este producto estará disponible para compra en todo el territorio nacional y con instalación en Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca. Su precio de introducción será cercano a los 2 millones de pesos. A mediano plazo estará disponible en el mercado latinoamericano.

De esta manera Celsia y Haceb conjugan el verbo innovar, haciéndolo realidad en un producto que reúne sostenibilidad, movilidad limpia, ahorro económico y de tiempo para el consumidor y beneficios para el planeta.

Santiago Londoño, gerente General de Haceb, dice sobre esta iniciativa: "Queremos que este producto sea el principio de una generación distinta, donde la consciencia ambiental, económica y social sean las premisas de una nueva visión de vida. La movilidad eléctrica será un pilar de sostenibilidad, no solo de la empresa sino del país. Queremos marcar un hito en la innovación y en la forma de hacer alianzas y que esta, la primera estación de carga para vehículos eléctricos fabricada en Colombia sea la puerta de entrada para transformar los hábitos en la forma como nos movemos en nuestro país, y ofrezca la posibilidad de un futuro mejor para nuestros hijos".

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