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Lunes, 23 Diciembre 2019 15:56

Prepararnos para la Navidad

¡El advenimiento es un tiempo maravilloso! La ocasión de prepararnos a la Pascua de Navidad, la “encarnación del Hijo de Dios”. Es un tiempo de examen y conversión, con expectativas de alegría y esperanza de salvación y liberación.

Posee, igualmente, el sabor misterioso dl tiempo de la navidad, que coincide con el final de un año laboral, cuando hacemos balance de resultados y nos disponemos para otro ritmo de vida, esencial. Es tiempo para enderezar tantos caminos torcidos y corruptos; para el encuentro con Dios en familia…y “volver a casa” para Navidad. Es tiempo de allanar- purificar-limpiar el camino y disponernos al descanso, a la alegría y gozo de la vida, porque llega NAVIDAD.

A todas luces, advenimiento- navidad, es un tiempo “Divinamente sagrado”; centrado en la tierna figura de un Dios –niño, que acompaña nuestra vida y caminar. Un Dios- niño que orienta la mirada hacia los auténticos valores humanos, frescos y novedosos; contagiándonos de gozo y paz, al vivir en la sencillez, ingenuidad y transparencia de un niño. Un Dios-hombre, quien desde su fragilidad re-crea la vida; renueva nuestros años desgastados por tantos afanes y ruidos inútiles; por tantos gritos desesperanzadores y desconcertantes como los que solemos manejar a lo largo de un todo un año, reflejando nuestra dificultad y resistencia para una convivencia en paz. Tiempo para que, aceptando nuestras diferencias, con el deseo sincero de unirnos, desde la diversidad, vivamos en términos de justicia y equidad, de amor y paz.

Qué deseable sería aceptar esta propuesta de conversión y enderezar nuestros caminos, allanar las dificultades y obstáculos, producidos ideológica y realmente por siembra de tanto odio y rencor, y amablemente pudiéramos volver a experimentar el amor que Dios nos ofrece día a día en nuestros hermanos.

Qué maravilloso sería que hiciéramos un pacto de Navidad dejando de pensar sólo en nosotros mismos para pensar en los demás. Que en nuestras relaciones a todo nivel: personales y comunitarias, institucionales y políticas, nos dispusiéramos “limpiamente” como un niño, sin tanto razonamiento crítico y criticón; a facilitar para todos, por diversos que seamos, caminos de vida, reconciliación, paz y perdón. Qué bueno que pudiéramos dejar de “mordernos” en todo momento, en todo espacio y lugar; con todos los “medios”, como lo venimos haciendo hasta ahora. Qué bueno sería experimentar que las “redes”, nos ayuden a tejer y no a enredar la vida. Que esas redes que establecemos a todo tipo y función… sean para ayudar y colaborar, y no sigan siendo el instrumento perverso, “oculto” para acabar, destruir y arrasar.

Esta invitación a terminar este año así, después de tantas agitaciones como hemos estado viviendo en estos días, no pretende ocultar- ignorar, las realidades y verdades que debemos asumir todos. Pretende hacer más amable nuestra vida como colombianos, hacer nuestras propuestas y voces más viables y posibles, porque las esperamos, como esperamos el don sagrado de la “vida nueva” para Navidad.

Padre, Mario Franco S.J … El Colombiano, diciembre 2019

 

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Lunes, 24 Diciembre 2018 13:45

Es Navidad

En el mes de mayo, se celebra el día de la madre y del maestro, en enero, llegan los Reyes Magos, en junio, el padre tiene su día especial, la Independencia de Colombia la conmemoramos el 20 de julio, el amor y la amistad, se celebra en septiembre. Durante 365 días, tendremos fijo un cumpleaños de amigos, padres, hermanos, novios (as), esposos, sobrinos, tendrán una fecha en el calendario. Y claro las fiestas de mi pueblo.

Pero el mes 12 del calendario trae un aire diferente, de alegría, esperanza, y unidad. Llega con un suave y alegre viento, trayendo ráfagas de luces y música que invaden con su color y sabor el ambiente. Se despiertan sentimientos de gratitud, de perdón. De compartir con padres, hermanos, amigos vecinos, y de reencuentro con aquellos que el tiempo permite abrazar en Navidad y saldar de alguna manera esa pequeña deuda con la amistad.

Definitivamente La Navidad es la mejor época del año, así este nos privilegie con fechas memorables, que no se igualan con el fiestón material y espiritual que nos brinda diciembre. La ciudad se ilumina con la luz natural y artificial, las familias se llenan de ansiedad por la reunión alrededor del pesebre, rezar la novena y esperar el anhelado regalo que llegará en trineo o de las manos del Niño Jesús.

La Navidad, es la reina de las celebraciones, no tiene fronteras, idioma, razas, ni reglas. La Natividad es capaz de acercarnos, de reencontrarnos, de romper barreras, y en medio de conflictos permitir tregua.

En este mes, regálate un sueño, disfruta, acompaña, comparte, y vive en familia la época blanca. Porque es el tiempo de cantar, de celebrar de agradecer, abrazar, de orar ….. Es tiempo para decir ¡FELIZ NAVIDAD!

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